domingo, 20 de junio de 2010

LA MUERTE DE LA PALOMA

Paseando por la ciudad, me pare a mirar unos niños que sacaban fotografías a algo que había en el suelo, o eso me parecía, y me acerque por intriga a ver que era lo que allí había, y vi una hermosa paloma, enferma o mal herida, era curioso que nadie la tocara o intentara mirar que le sucedía, estaba sufriendo y nadie la cogía; Yo me acerque con cuidado y la recogí con mis manos, apenas pesaba nada, solo se retorcía de dolor y sus patitas estaban hinchadas y con grandes bultos en la planta de sus pies, no ofrecía resistencia ninguna, solo movía levemente las alas y su cabecita se le caía, pensé que estaría también hambrienta y la lleve a mi coche que tenía aparcado en un centro comercial colocándola en una caja que había en el maletero, me pare un poco con ella acariciándola y haciéndole sentir mi cariño, pero sentí tanta pena que decidí ir a buscarle comida, cerré el coche y entre en el centro comercial en una tienda de alimentación para animales, poco me entretuve y regrese a junto a la paloma; Que pena y que lagrimas cuando vi que ya había fallecido; Entonces me culpe y pregunte, ¿Porque la había dejado sola?, viéndola ya tan mal, ¿Porque no pude pasar los últimos momentos de su vida dándole mi cariño?, mis lagrimas ya no servían de nada, yo la abandone cuando debía estar acariciándola, yo no supe lo que hice por intentar ayudarla de otra manera, cuando ella solo necesitaba cariño en sus últimos suspiros con tantos dolores; Parecía una simple paloma, y era un Alma que se moría, era un ser como cualquier otro que lucha con derecho a la vida; De noche llegue a casa y aunque estaba lloviendo, la cogí con mucha pena y lagrimas, y en mi finca la enterré, al menos así ya descansa en paz, ya que su espíritu voló hacia Nuestro Padre Dador de Vida. Qué pena que no todos vean y sientan esto, que solo disfruten de los animales viéndoles correr, saltar y volar, pero que se olviden cuando los ven en peligro y sufriendo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario